#QuedateEnCabina

#NosQuedamosEnCasa y #QuedateEnCasa fueron -y quizá siguen siendo-los principales eslóganes en España durante el período de confinamiento especial. Con el coronavirus, la literatura y el cine distópicos vuelven a estar en auge; comparamos la cuarentena con libros sobre futuros oscuros sin libertad, sin control y con mucha negatividad (Crespo, 2020). Por ejemplo, la película de horror La cabina, un clásico español, se actualiza a la luz de la situación de hoy.

Bildet kan inneholde: bilderamme, gest, kunst, maleri, maling.

La cabina es un mediometraje televisivo publicado en 1972, escrito y dirigido por Antonio Mercero y José Luis Garci. La película formó parte de la serie “Trece pasos por lo insólito” que escribieron Mercero, Garci y Horacio Varcárcel y ha sido comparada con The Twilight Zone de Rod Serling y Historias para no dormir de Narciso Ibáñez Serrador, que también mezcla el tono misterioso psicológico y los elementos de ciencia ficción (Martín, 2015:703). Con una duración de 30 minutos, la dirección costó más de 4 millones de pesetas y ganó diversos premios nacionales e internacionales. Hay muchos artículos periodísticos sobre la película, pero poco material académico a pesar de lo popular y aclamada que fue. 

 El único personaje de la película quiere hacer una llamada en una cabina telefónica roja, pero el servicio público no funciona y, cuando la puerta de la cabina se cierra, descubre que no puede salir de ella. Desde el exterior, nadie puede ayudarlo a salir y la desesperación y claustrofobia del protagonista crece a medida que pasa el tiempo. “Así un suceso cotidiano que debe tener una fácil solución, se convierte en una horrible pesadilla” (Martín, 2015:702). Hacia el final de la película, aún no hay solución al encierro, a pesar de que mucha gente trata de ayudarlo a salir. “En el proceso, el hombre va experimentando varias etapas emocionales, que van desde la sensación de ridículo a la angustia existencial” (ibíd.). El hombre ve a otros encarcelados en cabinas similares y al final él es llevado a un depósito con otras cabinas en las que descansan con hombres muertos.  

Los directores lograron “crear una obra de ciencia ficción abierta a múltiples interpretaciones” (Martín, 2015:703) que permite categorizar a La cabina en varios géneros, desde la ciencia ficción como terror, drama y distopía. Esto, además, da lugar a diferentes perspectivas y lecturas de la película, que se puede interpretar como una puesta en escena de lo irreal y el pesimismo, una crítica a la sociedad, un enfoque político de la dictadura de Franco así como también lo distópico de estar encarcelado en una cabina sin salida. 

 Los efectos de la película fueron instantáneos y sorprendentes en Madrid, donde la audiencia comenzó a tener miedo de usar las cabinas telefónicas reales, y muchos fueron observados con un pie puesto en la puerta para evitar que se cerrase la puerta. La película generó tanto miedo y desconfianza que el actor debió hacer una publicidad para la compañía de teléfonos con el objetivo de  calmar a la población.  Tal vez no sea tan insólito que La cabina generaba tanto miedo, cuando el papel que López interpretó fue el de hombre normal, un español típico de los años setenta, de mediana edad, ni alto ni bajo, padre de familia; además, lleva a cabo un acto tan corriente como el de utilizar el servicio público, aunque finalmente los resultados son siniestros.  

Hoy quedan muy pocas cabinas telefónicas en la ciudad, probablemente causada por la digitalización del teléfono, ¿y quizás también por el miedo que La cabina provocó? Interpretando la película a la luz de la contemporaneidad, Victor López (2018) considera que la audiencia fuera de la cabina es una acerca muestra de “los comportamientos de la sociedad en la era del Smartphone y las redes sociales”. Por otro lado, el psicólogo José Antonio García Higuiera la cabina telefónica, en la película, funciona como un símbolo de los diferentes factores que desestabilizan inesperadamente  la vida humana. Se trata entonces de una metáfora que representa diversas cabinas que pueden hacernos sentir encarcelados: la cabina económica, laboral, social y psicológica. Incluso dicen en un pequeño documental de RTVE que pintaron la cabina en el color rojo para simbolizar aún mejor la metáfora a la angustia psicológica.

Ahora bien,  la claustrofobia, el encierro y la incertidumbre sobre la muerte que genera la situación de La cabina puede fácilmente relacionarse con el coronavirus de hoy. Una situación que no tenemos bajo control, inesperada y siniestra, que pone a prueba los andamios que sostienen la vida humana. La gente fuera de la cabina está más interesada en mirarlo forcejear para salir en vez de efectivamente ayudarlo. En nuestra era probablemente estarían filmando el evento en vez de tratar de ayudar al pobre hombre.  Así parece que el sufrimiento humano es un espectáculo para la sociedad; tarde o temprano la gente vuelve a sus vidas cotidianas, sin más pensamientos sobre el destino del hombre desafortunado. Es decir, todos aquellos que están fuera de la cabina actúan de manera egoísta y sin empatía.

Hoy en día, sobre todo desde comienzos del 2020, vemos una histeria similar a la de La cabina con respecto al coronavirus, mientras se nos pide permanecer en casa tanto como sea posible. Porque el acto de cerrar todo el país es realmente un acto bastante distópico y horroroso justo como el encierro de la película. Hasta hace poco tiempo, en algunos países no se podía salir legalmente y los números de muertos colapsaban los sistemas. Hoy algunos países activan y desactivan similares medidas que muchos ya no quieren o ya no pueden seguir. Perdimos y ofrecimos nuestra libertad con confianza en que la autoridad dé las restricciones correctas para la gente y el país, pero con los altos números de muertos parece que la autoridad ha reaccionado muy tarde en muchas partes del mundo. 

Entonces hoy La cabina puede simbolizar un nuevo encierro: el de la mente, en la casa, en el país, el reconocimiento del miedo a estar solo, el miedo por la pérdida de la libertad para moverse, la desesperación que sentimos por una muerte imprevista, un enemigo invisible. Los estados, comportamientos y miedos de La Cabina se me hacen muy parecidos a los que vivimos hoy en día, cuando el deseo más común quizá sea que todo pase pronto y podamos salir sin miedo de casa, volver a un mundo más seguro, social, con más libertad para moverse y expresarse, estar en contacto, viajar; en síntesis: ser felices. Por suerte nosotros, a diferencia del protagonista de La cabina, todavía tenemos esperanza en el mundo real, en que vamos a sobrevivir esta crisis también. 

 

 

Referencias: 

 Crespo, Mario (2020) La literatura del coronavirus, La marea, descargado el 08.05.2020 desde: https://www.lamarea.com/2020/03/12/la-literatura-del-coronavirus/ 

 

Jurado Morales, José (2020) TEMA 3. LA LITERATURA Y EL CINE BAJO EL 

FRANQUISMO, descargado el 12.05.2020 desde: https://av03-19-

20.uca.es/moodle/pluginfile.php/144698/mod_resource/content/1/La%20ideolog%C3%ADa %20franquista.pdf 

 

Jurado Morales, José (2020)  TEMA 4. LITERATURA Y CINE DURANTE LA TRANSICIÓN Y LA DEMOCRACIA, descargado el 12.05.2020 desde: https://av03-19-

20.uca.es/moodle/pluginfile.php/152319/mod_resource/content/1/Introducci%C3%B3n%20a

%20la%20literatura%20de%20la%20transici%C3%B3n%20y%20la%20democracia.pdf 

 

La Vanguardia (2020) ¿Cómo pasas el día en casa?, descargado el 09.05.2020 desde: https://www.lavanguardia.com/participacion/retos/20200313/474110734394/murotestimonios-espanoles-confinamiento-estado-alarma-coronavirus-covid-19quedateencasa.html 

 

López G. Victor (2018) 'La cabina': un escalofriante reflejo de la España franquista sorprendentemente extrapolable a nuestros días, Espinof, descargado el 08.05.2020 desde:https://www.espinof.com/otros/la-cabina-un-escalofriante-reflejo-de-la-espanafranquista-sorprendentemente-extrapolable-a-nuestros-dias 

 

Martín. Juan, Garn. Eric, Rohrer. Kristine (2015) "La cabina" o el horror del absurdo, Hispania, Vol. 98. No. 4, Universidad de Toledo, pp. 701-713, descargado el 12.05.2020 desde: https://www.jstor.org/stable/24572240 

 

Peregrina Castaños, Mikel (2015) La ciencia ficción distópica ante el franquismo: otro frente de disidencia, Universidad Complutense de Madrid, Dicenda 33, p.209-222, descargado desde: https://revistas.ucm.es/index.php/DICE/article/download/48360/45243/ 

 

Rando, Paloma (2018) No, el de La casa de papel no es el primer Emmy internacional que nos llevamos, Revista Vanity Fair, descargado el 10.05. 2020 desde: https://www.revistavanityfair.es/cultura/articulos/la-casa-de-papel-emmy-internacional-lacabina-antonio-mercero/34784 

 

RTVE (2011) La cabina de mercero, descargado el 07.05.2020 desde:  https://www.youtube.com/watch?v=8k-HIcWHNJE 

 

Saldías Rosel, Gabriel A. (2015) En el peor lugar posible: Teoría de los distópico y su presencia en la narrativa tardofranquista española (1965-1975). Tesis doctoral. Descargado 

12.05.2020 desde: https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/295707/gasr1de1.pdf?sequence=1&isAllo wed=y 

 

YouTube (2016) El actor José Luis López Vázquez recoge el Goya de Honor en 2005, descargado el 03.05.2020 desde: https://www.youtube.com/watch?v=If9efKPjNg8 YouTube (2019) La cabina, RTVE Archivo, descargado el 14.05.2020 desde: 

https://www.youtube.com/watch?v=1H1_p6B4Ugo 

 

By Pauline Neergård
Published Jan. 28, 2021 1:10 PM - Last modified Mar. 25, 2021 1:55 PM