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La fonética del español

Una introducción a los rasgos principales de la pronunciación que aborda la teoría desde una perspectiva práctica.

Compara tu voz aquí. Encuentras ejercicios interactivos abajo. (Colourbox)

  • Graba y escucha tu propia voz.
  • Compara tu propia pronunciación con la de nativos de España y de América Latina.
  • Estudia el desarrollo de la onda sonora y compara la tuya con la de la voz del ejemplo.
  • Observa la línea melódica de los ejemplos y compárala con la de tu propia grabación.
  • Solo necesitas un ordenador, un micrófono y unos altavoces (el programa puede tardar unos segundos en abrirse la primera vez).
  • OJO: La página está en obras hasta finales de marzo 2014.

Antes de empezar

La presentación de las letras, los fonemas, los alófonos, los segmentos

Las letras que aparecen en negrita son símbolos fonéticos del AFI, el Alfabeto Fonético Internacional. Las letras escritas en cursiva, son letras del alfabeto convencional. Si se colocan las letras entre barras oblicuas /s/ es porque se está hablando de un fonema, que ha sido analizado fonológicamente. Si se encuentran las letras entre corchetes [s], es para demostrar que es un alófono de algún fonema y que el análisis ha sido fonético. Los alófonos representan las realizaciones reales de los sonidos.

No siempre es necesario tomar en cuenta si el sonido que se quiere describir es un fonema o un alófono, por lo cual el uso de negrita es conveniente para señalar que se habla de un sonido con ciertas características, siendo éstas más importantes que el aspecto teórico.

El aparato fonador

Muchos de los términos de la fonética se refieren al aparato fonador.

La onda sonora en el oscilograma

Al fonar nuestras cuerdas vocales vibran y se emite un sonido que sale por la cavidad bucal (la boca) y/o la cavidad nasal (la nariz) como una vocal o una consonante sonora. Cuando las cuerdas dejan de vibrar es porque se pronuncia una consonante sorda, una vocal sorda o porque se hace alguna pausa. Las vocales son los segmentos de habla más audibles y perceptibles por lo cual, en general, suelen ser los núcleos silábicos. De hecho, en español solo las vocales pueden ser el núcleo de la sílaba.

Cuánto más vibran las cuerdas vocales, el sonido emitido se hace más agudo y cuánto menos vibran, el sonido se hace más grave, hasta llegar a una voz quebrada o a un sonido sordo. Esta diferencia de voz más o menos aguda o grave no cambia las características de las vocales o de las consonantes (solo si se llega al caso ya mencionado de voz quebrada o a un sonido sordo). En el oscilograma podemos observar con cuánta frecuencia vibran las cuerdas vocales. La medida de esta frecuencia es Hercios (Hz.), la cual indica el número de oscilaciones de la onda sonora por segundo. Es decir, si hay 100 oscilaciones por segundo hay una frecuencia de 100 hz. Como puedes observar en el oscilograma en la ventana de ejercicios, el eje horizontal muestra el tiempo, mientras que el eje vertical la intensidad (en dB.)

Las vocales son los segmentos más sonoros de la cadena hablada.

Esta ventana de ejercicios muestra la realización de la palabra "típica" de una mujer de Cuba y de un usuario de la ventana:

1. La falta de líneas verticales muestra silencio/pausa.

2. La intensidad de la onda sonora (dB.) de una vocal.

3. La falta de líneas verticales entre vocales señala que tenemos que ver con una consonante sorda.

4. La duración de una vocal.

5. La línea tonal que muestra la frecuencia fundamental (f0).

6. A veces la ventana interpreta mal el signo acústico de las grabaciones, por lo cual no hay que tomar en cuenta cualquier punto gris que salga de la "línea lógica".

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1. Las vocales del español – escucha, pronuncia y mira

En español hay cinco vocales: a, e, i, o, u. Los grafemas del AFI (Alfabeto Fonético Internacional) coinciden con los del abecedario del español. La letra y se pronuncia como una i (o como una j. Véase el punto 2.5.2).

En español no se diferencia entre las vocales largas y breves, como en noruego o en inglés. Sin, embargo las vocales tónicas duran algo más que las vocales átonas. Las vocales del español se caracterizan por tener el  mismo timbre, es decir, la misma calidad (suenan igual) tanto cuando son tónicas como cuando son átonas. En noruego y en otras lenguas germánicas este timbre cambia algo en vocales largas y breves/tónicas y átonas. Estas vocales suelen tener una pronunciación más centralizada y relajada en las vocales breves/átonas que en las largas/tónicas. Por eso es importante acordarse de mantener la misma pronunciación en las vocales tónicas y átonas del español.

Por la naturaleza simétrica que hay entre las vocales españolas se suele hablar del triángulo vocálico en su descripción tanto articulatoria como acústica:

Tabla de descripción articulatoria de las vocales del español:

 

Anterior/Palatal

Central

Posterior/Velar

Cerrada

/i/

 

/u/

Media

/e/

 

/o/

Abierta

 

/a/

 

Las vocales cerradas /i u/ son denominadas vocales débiles mientras que las vocales medias y la abierta /e o a/ son llamadas vocales fuertes.

Un hecho que es muy importante recalcar sobre las vocales del castellano es cómo se inicia una vocal cuando aparece después de pausa o después de otra vocal u otro elemento sonoro, ya que tiene que ver con la fluidez del habla y con la fonotaxis del español, es decir, con cómo funciona la sílaba del idioma.

  • Una vocal castellana empieza de forma suave y no de forma brusca.
  • Cuando una vocal le sigue a otra, no se inicia la segunda con un cierre glotal para mantener cada vocal como entidades separadas. Lo que sucede en castellano es que las vocales se funden si son las mismas (guitarra antigua [gitarantigua]) o las dos juntas forman un diptongo que llega a ser núcleo de la misma sílaba. su antiguo coche [suan.ti.guo.koʧe].
  • Hay que acordarse de esto porque solo de esta forma se cumple un principio importante del español, el "principio general de delimitación silábica", un principio que trataremos en el punto 4 que trata la sílaba.

En español los núcleos silábicos son siempre vocales.

Escucha, pronuncia y mira la vocal

Pues bien, en los apartados siguientes se presentan cada una de las vocales del español como entidades singulares y como grupos vocálicos, que son los diptongos y triptongos. Si se compara el sistema vocálico del español con los de otros idiomas, es bastante sencillo. No obstante, las vocales del español son muy importantes porque forman la mitad de la cadena hablada (Gil Fernández, 2007: 470).

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1.1 La vocal /a/

Escucha, pronuncia y mira la /a/

La vocal a se describe como una vocal central abierta no redondeada. En comparación, la a noruega es más posterior que la española, al menos en la zona urbana del este del país. Para ejemplificarlo se puede pensar en los nombres femeninos en noruego, que en muchos casos terminan en una e átona abierta. Si un hispanohablante oye la pronunciación de Kristine [krisˈtinɛ] en boca de un noruego, es probable que perciba [krisˈtina], ya que una ɛ cae dentro del campo de dispersión de las as del español.

También podemos hablar de punto de articulación en las vocales. En el caso de la a, que es muy abierta, decimos que es una vocal faríngea. Es decir, hay más constricción en la faringe.

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1.2 La vocal /e/

Escucha, pronuncia y mira la /e/

El fonema vocálico e es en castellano una vocal semicerrada anterior no redondeada. Hay que ser consciente de que esta vocal es más cerrada y anterior que la e noruega.

En el caso de la e, decimos que su punto de articulación es palatal.

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1.3 La vocal /i/

Escucha, pronuncia y mira la /i/

La i es una vocal cerrada anterior no redondeada. Hay dos letras del alfabeto que se pronuncian como una i y son la i y la y. La i no suele traer problemas para el que habla castellano como segunda lengua.

En el caso de la i, decimos que su punto de articulación es palatal.

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1.4 La vocal /o/

Escucha, pronuncia y mira la /o/

La o castellana es una vocal semicerrada posterior redondeada, que ortográficamente se escribe o. Para evitar cualquier duda sobre esta vocal, se pronuncia como la letra å en noruego.

En el caso de la o, decimos que su punto de articulación es velofaríngea.

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1.5 La vocal /u/

Escucha, pronuncia y mira la /u/

La u castellana es una vocal cerrada posterior redondeada. No suele traer problemas al noruego cuando habla en castellano. Es cualitativamente equivalente a la [u] noruega en sukker [¹sukɛr] o en hode [²hudɛ].

En el caso de la u, decimos que su punto de articulación es velar.

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1.6 Los diptongos

Un diptongo es una secuencia de dos vocales que juntas forman el núcleo de la sílaba, como por ejemplo ie y ia en paciencia o ue en bueno. No obstante, no todas las vocales que se escriben juntas son diptongos, sino que hay casos en los que cada vocal constituye el núcleo de dos sílabas distintas, como en ai en país, o ia en día. Este fenómeno se llama hiato. Para diferenciar ortográficamente los hiatos de los diptongos se suele colocar una tilde encima de una de las vocales del hiato.

Trabaja los diptongos decrecientes

En los diptongos decrecientes la primera vocal es más baja (abierta) que la segunda. Estos diptongos son: ei, ai, eu, au, ou, oi.

Trabaja los diptongos crecientes

En los diptongos crecientes la primera vocal es alta (cerrada) y la segunda más baja (abierta) que la primera. Estos diptongos son: ie, ia, io, ue, uo, ua.

 

Como bien podemos observar en los dibujos, no hay diptongos con movimiento horizontal en castellano.

En ciertos casos hay también triptongos, como en fastidiáis [fas.ti.ðiais] y buey [buei].

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2. Las consonantes del español – escucha, pronuncia y mira

Tabla 1: Las consonantes pulmonares según AFI. Nosotros hemos pintado los cuadros del inventario fonemático del español de verde. El color amarillo señala los alófonos del español, pero, hay que enfatizar que no es una descripción completa de todos los posibles sonidos del español. Cada dialecto y sociolecto puede tener sonidos que no estén tomados en cuenta en esta tabla.

En la columna vertical, que describe el modo de la articulación, se podría añadir un cuadro para las africadas, e insertar en la tabla el fonema africado sordo .

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2.1 Las oclusivas sordas /p t k/

Practica las oclusivas sordas

Las obstruyentes sordas del castellano son algo diferentes a las del noruego. ¿En qué consiste esta diferencia? Tomemos como ejemplo la palabra papá del castellano que tiene como cognado noruego pappa. Si pronunciamos pappa en noruego, nos damos cuenta de que la primera p se realiza con una aspiración después de abrir el cierre bilabial de la oclusión, mientras que en la segunda la vocal a le sigue a la p inmediatamente después de abrir el cierre de los labios. En castellano las ps (y las ks y ts) solamente se realizan como la última p en pappa.  En la fonética se describe este fenómeno midiendo la duración entre la oclusión de la consonante y el comienzo de la vocal, o sea, del comienzo de la vibración de las cuerdas vocales. Esta forma de medir los gestos glotales en la realización de oclusivas se llama Voice Onset Time (VOT). Según Lisker y Abrahamson (1964, citados por Hualde 2005) el tiempo de ataque sonoro tiene tres formas de realización. Hualde (2005: 139) lo describe con el siguiente esquema:

(1)

˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄||˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄

                        b              a

Vocal folds start vibrating before release of occlusion […]: [ba]

 (2)

---------------------------------||--˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄

                        p              a

Vocal folds start vibrating at or soon after release […]: [pa]

(3)

---------------------------------||-----------˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄˄

                        pʰ                          a

Vocal folds start vibrating a long time after release […]: [pʰ]

 

Las oclusivas sordas del castellano pertenecen a los sonidos descritos bajo el punto 2. El punto 1 describe la pronunciación de las consonantes oclusivas sonoras, tanto en noruego como en castellano, y son las que vamos a estudiar en el siguiente apartado. La consonante del punto 3 se refiere a las consonantes aspiradas inglesas, y también describe bien las aspiradas noruegas.

Antes de seguir con las oclusivas sonoras, cabe mencionar que las oclusivas sordas se sonorizan en muchos dialectos del español cuando los segmentos (sonidos) adyacentes son sonoros, como por ejemplo entre vocales.

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2.2 Las oclusivas sonoras /b d g/

Practica las oclusivas sonoras

La representación ortográfica de /b/ es b o v, mientras que la /d g/ son representadas por d g. En muchas lenguas la v representa un sonido labiodental. En español es importante saber que este no es el caso. Las letras  b y v se utilizan indistintamente para el fonema /b/ con realizaciones tanto oclusiva como fricativa o aproximante dependiendo del lugar en el que aparece, como veremos seguidamente.

Los fonemas castellanos /b d g/ pueden llegar a tener tres grados de constricción en su realización. La oclusión, es decir el cierre bilabial, dental o velar, es la que se utiliza con menos frecuencia y aparece solamente después de pausa o segmentos nasales (y en el caso de d también después de l). En otras posiciones se realizan generalmente como aproximantes [β ð ɣ / β̞ ð̞ ɣ̞]. En ciertos casos, de habla espontánea o en ciertos dialectos, estos elementos pueden llegar a ser eliminados, con lo cual se elide el fonema [Ø]. Un ejemplo de esto es la realización de d en –ado o -ido, los morfemas del participio del verbo, como en hablado o comido, pronunciado como [aβ.ˈlao] o [ko.ˈmio]. Por lo cual, y como bien describe Hualde (2005:145), se ve que la distribución de b y β es una simplificación de la realidad, y que se puede afirmar que en la realización de b, d, g hay un continuum entre la constricción pasando por la fricción y la aproximación con el debilitamiento más extremo en la pérdida del fonema.

Continuum de la realización de los fonemas oclusivos sonoros del castellano:

b d, g > β ð ɣ > β̞ ð̞ ɣ̞ > ∅

Merece la pena describir la d en posición final, como en sed, bebed o Madrid. La posición final de sílaba, y en particular en posición final de palabra, es una posición especialemente vulnerable en castellano y en general en muchas lenguas. Además, como veremos en el apartado sobre la sílaba, no es muy habitual encontrar otra consonante que n o s en la coda (posición final) de la sílaba española. Por esta razón, la realización de /-d#/ tiene varias posibilidades. La regla general es que la ð pierda la sonoridad y llega a ser una fricativa interdental sorda ð̥.

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2.3 Las nasales /m n ɲ/

Practica las nasales

El castellano tiene tres fonemas nasales, m n ɲ, respectivamente nasal sonoro bilabial, alveolar y palatal escritos ortográficamente como m n ñ.

La m se pronuncia igual que en noruego, pero en posición final de la sílaba hay una tendencia a que la m, que solo existe en prestamos de otros idiomas, se realice como una n.

La n castellana es algo diferente a la noruega en lo que se refiere al punto de articulación, ya que la n noruega es dental mientras que la castellana es alveolar. Perceptualmente esta diferencia no es muy importante, así que no hay que poner mucho énfasis en este rasgo diferencial noruego-castellano.

La ɲ es una nasal sonora palatal, que se pronuncia de la misma forma que la gente de Trondheim en Noruega pronuncia la n  en mann [maɲ]. Es decir, se eleva el dorso de la lengua hasta el paladar y el aire sale por la nariz. Es un segmento poco frecuente en posición inicial de palabra, e inexistente en posición final.

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2.4 Las fricativas /f θ s x/ y la africada /tʃ/

En el español septentrional hay cuatro fonemas fricativos: f θ s x, y en el español meridional solo tres: f s x.

2.4.1 La consonante /f/

Escucha, pronuncia y mira la /f/

La f es un fonema fricativo sordo labiodental, y normalmente no representa un problema para el que aprende el español como segunda lengua. En español este es el único sonido labiodental.

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2.4.2 La consonante /θ/

Escucha, pronuncia y mira la /θ/

En cuanto a la θ, que es un segmento fricativo sordo interdental, es un segmento que puede resultar más difícil para el extranjero. En noruego es popularmente denominado como “lespelyd”, y en inglés existe en, por ejemplo, la palabra thing [θiŋ].

Este sonido solo lo encontramos en el centro y norte de España y se hablará más de él en el apartado que trata las diferencias dialectales en el mundo hispanohablante.

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2.4.3 La consonante /s/

Escucha, pronuncia y mira la /s/

La s del español tiene dos formas de realizarse. A lo mejor te has dado cuenta de que una s en América Latina suena de otra forma que una del norte de España. ¿Cuáles son las diferencias?

En el AFI, las dos ses (eses) se encuentran en la misma celda de la fricativa sorda alveolar. Ahora bien, centrémonos en el término “alveolar” y su significado. Significa que hay un grado de constricción por parte de la lengua hacia el alveolo. Lo que sucede en grandes partes de América Latina es que esta constricción se realiza con la parte predorsal de la lengua. En el norte de España, en cambio, la lengua se acerca al alveolo con el apix, la punta, de la lengua.

La s meridional se transcribe [s̻] con el AFI.

La s septentrional se transcribe [s̺̺] con el AFI.

Hay muchos que interpretan la s septentrional como el fonema ʃ del inglés, como en shoe [ʃu:], y casi tienen razón. La diferencia es el punto de articulación. ʃ es postalveolar mientras que es alveolar. Este pequeño matiz es el culpable de que se oigan los dos segmentos algo diferentes.

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2.4.4 La consonante /x/

Escucha, pronuncia y mira la /x/

La representación ortográfica de /x/ es j y g en ge y gi.

En la pronunciación de x hay diferentes formas de hacerla en el mundo hispanohablante. De forma simplificada se pueden reducir las posibilidades en dos:

La x septentrional es [x] y es una fricativa sorda velar.

La x meridional es [h] que es una fricativa sorda glotal.

Coloquialmente se describe [x] como “harkelyd” en noruego, mientras que [h] se puede comparar con el sonido [h] en noruego o en inglés.

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2.4.5 La consonante africada /tʃ/

Escucha, pronuncia y mira la /tʃ/

En español hay un fonema africado: el fonema africado alveopalatal sordo /tʃ/.

El sonido /tʃ/ se escribe ortográficamente ch, como en muchacho.

Lo que caracteriza una africada es que tiene una fase inicial de cierre seguida por otra de fricción. La duración de una africada no es mayor que la de otras consonantes únicas/sencillas.

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2.5 Las líquidas /l ʎ ɾ r/

Los sonidos que pertenecen al grupo de las líquidas son los sonidos laterales y los sonidos róticos (sonidos de algún tipo de r). En la sílaba del castellano, el segundo elemento de un grupo consonántico inicial solamente puede pertenecer al grupo de las líquidas, como por ejemplo en tres, desastre, teclear, clase, etc.

2.5.1 La /l/

La /l/ es en castellano un fonema lateral alveolar sonoro. Se dice que es lateral porque en su realización la lengua se mantiene hacia el alveolo dejando pasar aire por uno o los dos lados de la lengua.

Tanto en noruego como en inglés hay dos formas de pronunciar una /l/, una “aguda” (como en elte en noruego o lift en ingles) y una grave (como en hals en noruego y tall en inglés). En castellano solo hay una /l/, y es la “aguda”. Por lo cual: ¡OJO con las l-es!

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2.5.2. la /ʎ/ o /j/

Hace un par de generaciones se pronunciaba la letra ll (antes se consideraba ll como una letra) con un lateral alveopalatal sonoro /ʎ/ en español septentrional. Sin embargo, su uso se está perdiendo en casi todas partes del mundo hispanohablante reemplazándose por una aproximante palatal sonora [ʝ]. A la gente que la realiza de esta forma se les llama yeístas y el hecho en sí se llama "yeísmo" porque la distinción que antes hubo entre palabras como <haya> y <halla> se ha anulado y las dos “letras” se pronuncian con [ʝ].

Es decir, las letras ll y y se pronuncian [ʝ]. No obstante, en español este es uno de los sonidos que más varía en los diferentes dialectos. Se puede leer más sobre este tema en el apartado sobre los dialectos.

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2.5.3 Las róticas /ɾ r/

Escucha, pronuncia y mira las /ɾ r/

En castellano hay dos formas de pronunciar una rótica: vibrante simple ɾ y vibrante múltiple r. Las dos son alveolares, pero se diferencian en que en la vibrante simple solo hay contacto entre la lengua y el alveolo una vez, mientras que en la vibrante múltiple hay dos o más contactos muy rápidos entre la lengua y el alvolo.

En posición inicial de palabra siempre se realiza como vibrante múltiple aunque se escriba ortográficamente con una única r. Lo mismo sucede cuando a la rótica le sigue n, l o s.

La vibrante múltiple que ocurre entre vocales se escribe con dos erres: rr. Contrasta fonológicamente con la vibrante simple en esta posición, como en el par mínimo pero/perro, en el que el grado de vibración determina si se habla de la conjunción o del sustantivo.

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3. Realización oral y sus letras correspondientes en la ortografía 

REALIZACIÓN ORAL

REPRESENTACIÓN ORTOGRÁFICA

EJEMPLOS

/a/

a

alma, hasta

/b/ o /β/

b

beber, cabra, sábana

/tʃ/

ch

charco, muchacha

/d/ o /ð/

d

don, hada, Madrid

/e/

e

pez, leche, hembra

/f/

f

fútbol, zafiro

/g/

1. g en ga, go, gu

2. g en gue, gui

garaje, gol, gurú, guerra, guiri

/x/ o /h/

1. g en ge, gi

2. j

gente, gimnasio, carcajada

/i/

1. i

2. y

silbar, y

/ʎ/ o /ʝ/

1. ll

2. y

calle, playa

/k/

1. c en ca, co, cu

2. q en que, qui, qua, quo

3. k

cama, coco, culebra, que, quiosco, kilo

/l/

l

largo

/m/

m

amargo

/n/

n

enano

/ɲ/

ñ

ñoño

/o/

o

oso

/p/

p

papá

/ɾ/

r

pero, comer

/r/

1. r al inicio de una palabra

2. rr entre vocales

las Ramblas, perro

/s/

1. s en el norte de España

2. s, z, c en el sur de España y en América Latina

casa, (ceniza)

/θ/

1. c en ce, ci

2. z

zángano, Cecilia

/t/

t

tambor

/u/

1. u

2. ü

luz, lingüista

Tabla 2: Las letras ortográficas y su pronunciación.

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s

4. La sílaba

La estructura de la sílaba del castellano es diferente a la del noruego o a la de otros idiomas como por ejemplo el inglés. En castellano el núcleo de la sílaba (que se define por ser el elemento más sonoro de varios segmentos que forman una sílaba) tiene que ser una vocal. Además, hay menos posibilidades de grupos consonánticos que en las lenguas germánicas, sobre todo en la coda de la sílaba.

Las posibilidades que caben para formar una sílaba en español (OJO: C por consonante, V por vocal, Ø por elemento nulo):

 

Rima

Ataque

Núcleo

Coda

 

 

En medio de una palabra

En posicion final de palabra

Ø (sin ninguna consonante)

V (Siempre una vocal)

C (Normalmente solo una consonante.)

C (Normalmente solo una consonante.)

C (cualquier segmento consonántico)

V (Una vocal sola o un diptongo. En algunos casos puede llegar a haber un triptongo.)

 

C (Muchas veces n o s.)

CC (grupo consonántico)

Máximo dos consonantes:

Siempre una plosiva o f seguida por l o ɾ.

 

CC (En casos escasos hay grupos consonánticos en esta posición. Si ocurre el segundo segmento suele ser una s.)

CC (En casos escasos hay grupos consonánticos en esta posición. Si ocurre el segundo segmento suele ser una s.)

Tabla 3: La sílaba del español y sus posibles estructuras. Tabla adaptada del capítulo 5 de Hualde (2005).

Sin duda ninguna, la sílaba abierta es la que se usa con más frecuencia en español:

 

Estructura silábica

%

Ejemplo

I.

CV

55,81

lo-ro

II.

CVC

21,61

sol

III.

V

9,91

he

IV.

VC

8,39

al-to

V.

CCV

3,14

bre-ve

VI.

CCVC

0,98

pron-to

VII.

VCC

0,13

ins-talar

VIII.

CVCC

0,02

pers-picaz

IV.

CCVCC

0,01

trans-parente

 Tabla 4: La frecuencia de las diferentes estructuras silábicas en español según Blaser (2011: 88). Texto traducido de alemán a español por la autora de esta página web.

Y si se compara la estructura silábica con la del inglés, vemos otra vez la fuerte tendencia del español a tener sílabas abiertas:

Tipo de sílaba             Inglés (%)                  Español (%)

CV                               34                               58

V                                  8                                 6

CVC                             30                              22

VC                               15                               6

CVCC                          6                                 -

Tabla 5: La incidencia de estructuras silábicas más frecuentes en inglés y español. Tabla adaptada de Dauer 1983 en Laver (1994: 530).

Con este conocimiento en mente, ¿cómo piensas que se pronuncian las siguientes palabras: Nueva York, septiembre, octubre, noviembre, explicar, pizza?

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5. El acento y la palabra

La palabra acento se presta a interpretaciones diferentes. Puede referirse a la forma de pronunciar una lengua característica de un grupo específico de hablantes, admitiendo bajo el sentido de grupo de hablante una amplia gama de sentidos. Cuando hablamos del acento como un grupo de hábitos fonéticas propios de un grupo, podemos referirnos a grupos definidos por la geografía, y hablamos por lo tanto de un acento andaluz, o de un acento caribeño, o del acento de la zona norte de Madrid. También podemos referirnos a grupos definidos por marcas sociales, como cuando hablamos de acento fino, pijo, prestigioso, o culto, o por el contrario, de acento vulgar. Podemos tambi\en referirnos a hábitos de pronunciación característicos de determinadas situaciones discursivas, y decimos que alguien habla o deja de hablar con un acento formal, cuidado, refinado, o por el contrario, que habla con un acento descuidado, o informal. La palabra acento también puede referirse a la prominencia que otorgamos a una palabra dentro de una frase o de un enunciado, como cuando decimos que en una exclamación ponemos el acento en el inicio, por ejemplo !vaya coche que te has comprado!, o en una orden el acento al final, te digo que me dejes en paz. En esta sección, por el contrario, nos vamos a referir, con la palabra acento, exclusivamente a la propiedad fonológica que hace que una sílaba sea percibida con mayor prominencia que el resto de las sílabas que conforman la palabra. En español, la mayoría de las palabras contienen una sílaba acentuada, y sólo una. En los ejemplos que siguen, la sílaba acentuada aparece subrayada, para indicar que el acento de palabra fonológico no depende de la presencia o falta de acento ortográfico, o tilde, en la escritura.

5.1 Acento de palabra fonológico en español

            Nombres: zapato, jaro, caracol

            Adjetivos: útil, sutil, elástico, …

            Verbos: desentrañar, desentrañando, desentrañábamos, …

            Adverbios: entonces, después,

            Actualizadores: aquel, aquellos,…

            Preposiciones: durante, según,

            Pronombres: nosotros, Usted, yo, …

            Conjunciones: aunque, …

Existe también un grupo, bastante reducido, de palabras átonas, esto es, sin acento. Este grupo no incluye ninguna de las palabras de las principales categorías léxicas, como son nombres, adjectivos, o verbos. Las palabras átonas se hallan, por el contrario, circunscritas a un reducido grupo de palabras con valor funcional, las cuales aparecen en grupos cerrados, como en el caso de artículos definidos, pronombres, y posesivos.

5.2 Palabras átonas

            Artículo definido: el, la, los, las

            Posesivos: mi, mis, tu, tus, su, sus

            Pronombres: me, te, se, lo, la, le.

Los pronombres presentan un caso interesante para ilustrar el papel funcional del acento dentro de la morfología gramatical, ya que en el caso de los pronombres de objeto aparecen en dos versiones, la versión tónica, o con acento, o la versión átona, sin acento.

Tabla 6: Pronombres de objeto: átonos y tónicos.

 

Objeto directo

Objeto indirecto

 

tónico

átono

átono

tónico

Primera persona singular

a mí

me

me

a mí

Segunda persona singular

a ti

te

te

a ti

Tercera persona singular

a èl, a ella

lo, la

le

a él, a ella

Tercera persona singular reflexiva

a sí mismo, a sí misma

se

se

a sí mismo, a sí misma

Primera persona plural

a nosotros, a nosotras

nos

nos

a nosotros, a nosotras

Segunda persona plural

a vosotros, a vosotras

os

os

a vosotros, a vosotras

Tercera persona plural

a ellos, a ellas

los, las

les

a ellos, a ellas

Tercera persona

Plural reflexiva

a sí mismos, a sí mismas

se

se

a sí mismos, a sí mismas

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En relación con el cuadro anterior conviene observar como el español explota la diferencia entre pronombres tónicos y átonos para marcar diferencias que en noruego se realizan exclusivamente mediante la manipulación de la acentuación dentro de la frase. En español el mismo fin se logra no sólo mediante la presencia o la falta de acento, sino mediante el uso de diferentes formas pronominales, diferencias en el orden de palabras, y diferencias entre el uso simple o el uso doble de la forma pronominal.

5.2.1

  1. Jeg har fortalt ham det.     b. Jeg har fortalt HAM det.     c. Jeg har fortalt ham DET.
  2. Se lo he contado               b. Se lo he contado a él.        c. Le he contado eso.        

A su vez, el acento puede también distinguir de forma sistemática diversos grupos funcionales, como es el caso de los pronombres interrogativos frente a las conjunciones correspondientes

5.2.2 Pronombres interrogativos y conjunciones

  1. ¿Qué?, ¿Cuándo?, ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?. etc
  2. Que, cuando, donde, como, porque, etc.

 Obsérvese la diferencia entre los siguientes pares de oraciones.

5.2.3

  1. Jeg visste ikke at du ville spørre meg om noe         b. Jeg visste ikke at du ville spørre om noe
  2. No sabía qué querías preguntarme algo                 b. No sabía que querías preguntar algo.               

Desde el punto de vista tipológico hay que señalar, aunque sea brevemente, que el español pertenece al grupo de lenguas con acento libre. Esto quiere decir que el acento de cada palabra en español es impredecible en principio, y que por lo tanto, puede distinguir palabras que de otra manera serían idénticas. Así podemos encontrar numerosos grupos de pares mínimos que sólo se distinguen por el acento.

5.2.4 Papel contrastivo del acento

  1. término, termino, terminó
  2. cántara, cantara, cantará

Los ejemplos anteriores nos indican también una restricción importante sobre la colocación del acento en español: el acento debe siempre colocarse en una de las tres últimas sílabas de la palabra.

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5.3 El acento desde un punto de vista fonético.

El acento, así como la sílaba, o incluso el segmento o sonido simple de una lengua, es difícil de definir en términos puramente físicos, ya que éstos pueden variar de forma compleja según un número de circunstancias. En un principio, el aspecto más firme del acento se da en el plano perceptivo. Toda palabra en español contiene una sílaba que se percibe como más prominente que el resto de las sílabas que conforman dicha palabra. Así, los hablantes de español no tienen dificultades en señalar las siguientes sílabas, que aparecen a continuación subrayadas, como las más prominentes de sus respectivas palabras. La palabra cucurrucucú tiene el acento en la última sílaba, mientras que constantinopolitano está acentuada en la penúltima sílaba, y numismático en la antepenúltima. Es una tarea importante del estudiante de español como lengua extranjera el desarrollar este conocimiento de forma intuitiva mediante la práctica, ya que éste no se da de forma espontánea. Nuestro consejo para el estudiante, a la hora de adquirir la consciencia de qué sílaba de una palabra determinada es la que lleva el acento, es que pronuncie la palabra en voz alta y que exagere la inflexión tonal característica de la vocal acentuada. Siguen aquí algunos ejemplos de las técnicas empleadas por los hablantes nativos para dirimir cuestiones similares.

                        (insertar pronunciación de sábana y sabana)

Pasamos a continuación a discutir brevemente cómo se logra acentuar una sílaba en español desde el punto de vista de la fonética articulatoria. En general se dice que el acento es el resultado de conjuntar un número de dimensiones articulatorios independientes para resaltar una sílaba acentuada. Estas dimensiones son la duración de la sílaba, la intensidad articulatoria y expiratoria, y la inflexión tonal. En principio, las sílabas acentuadas son más largas, más fuertes, y contienen un mayor movimiento tonal que las sílabas átonas, sin acento. Sin embargo es preciso decir que estos parámetros articulatorios no se hallan siempre presentes, a la vez que se hallan sometidos a una variación considerable, dependiendo de muy diversas consideraciones, tanto si atendemos a los hábitos de pronunciación dialectales, como si prestamos atención a las diversas posiciones que una misma palabra puede ocupar dentro de un enunciado. En general se puede concluir que es el aspecto de la inflexión tonal el que resulta más efectivo a la hora de marcar el acento de una palabra, como esperamos que el alumno tenga ocasión de comprobar al realizar alguno de los siguientes ejercicios.

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5.4 El acento desde un punto de vista fonológico.

Como vimos anteriormente, uno de los rasgos fonológicos fundamentales del acento de palabra es la posibilidad de distinguir unas palabras de otras por medio exclusivo del acento. Esto se debe al hecho de que el acento en español es libre, y por lo tanto impredecible, y por lo tanto, capaz de crear contrastes significativos.

Como ya indicamos, el acento español, a pesar de ser libre, tiene restringida dicha libertad dentro de las tres últimas sílabas de la palabra. La elección entre una de las tres sílabas define los tres grupos principales de la clasificación de las palabras según la colocación del acento: (i) agudas o oxítonas, con el acento en la última sílaba, (ii) graves o paroxítonas, con acento en la penúltima sílaba, y finalmente (iii) esdrújulas o proparoxítonas, con acento en la antepenúltima sílaba.

La libertad de colocación del acento puede verse aún más restringida si atendemos a los tipos de sílabas que conforman las palabras concretas. Para ello hay que distinguir entre sílabas pesadas, que son las que contienen un diptongo decreciente o una consonante en la coda, y las sílabas ligeras, que son todas las demás. Por ejemplo, si la penúltima sílaba es pesada, la palabra no puede ser esdrújula. Tampoco puede haber palabras esdrújulas si la última sílaba es pesada y la consonante final no es ni una n ni una s. Otra restricción importante es que todas las palabras que terminan en un diptongo decreciente son agudas, exceptuando algunas formas de la segunda persona plural, como amábais, o comisteis.

En general podemos decir que el estudio de las restricciones en la libertad de colocación del acento es un aspecto apasionante dentro de la fonología del español, el cual por motivos de espacio no podemos perseguir con mayor profundidad en estas páginas.

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5.5 El acento desde un punto de vista morfológico y gramatical.

El acento desempeña también un papel importante en la estructura gramatical de las palabras, adquiriendo un papel definitivo en la estructura del sistema verbal y de la conjugación española. Es también relevante el papel que desempeña en la creación de palabras morfológicamente derivadas.

Un rasgo central de los sustantivos y de los adjectivos españoles es el carácter fijo del acento dentro de la declinación. Esto quiere decir que la colocación del acento dentro de la palabra es siempre el mismo en todas las formas de un paradigma. Ejemplificamos esto mediante algunos ejemplos

Tabla 7: Estabilidad acentual de los sustantivos

singular

alameda

cocodrilo

estanque

caracol

colibrí

médico

plural

alamedas

cocodrilos

estanques

caracoles

colibríes

médicos

 

 

Tabla 8: Estabilidad acentual de los adjetivos

 

limpio

útil

sutil

dulce

alemán

belga

 

limpia

útil

sutil

dulce

alemana

belga

 

limpios

útiles

sutiles

dulces

alemanes

belgas

 

limpias

útiles

sutiles

dulces

alemanas

belgas

 

En el verbo, el acento es también fijo en la mayoría de los tiempos verbales.

Tabla 9: Estabilidad acentual en la mayoría de los tiempos verbales

BAILAR

imperfecto

indefinido

futuro

condicional

Imperfecto subjuntivo

1sg

bailaba

bailé

bailaré

bailaría

bailara

2 sg

bailabas

bailaste

bailarás

bailarías

bailaras

3 sg

bailaba

bailó

bailará

bailaría

bailara

1 pl

bailábamos

bailamos

bailaremos

 

 

2 pl

bailabais

bailasteis

bailaréis

 

 

3 pl

bailaban

bailaron

bailarán

 

 

 

El lugar del acento varía dentro de los dos tiempos de presente, pero esta variación tiene lugar es idéntica para todos los verbos, de forma que el acento entre la vocal temática en las formas de primera y segunda persona del plural, y la raíz en el resto de las formas.

Tabla 10:

PRESENTE INDICATIVO

CANTAR

COMER

VIVIR

PONER

OÍR

PEDIR

1 sg

canto

como

vivo

pongo

oigo

pido

2 sg

cantas

comes

vives

pones

oyes

pides

3 sg

canta

come

vive

pone

oye

pide

1 pl

cantamos

comemos

vivimos

ponemos

oímos

pedimos

2 pl

cantáis

coméis

vivís

ponéis

oís

pedís

3 pl

cantan

comen

viven

ponen

oyen

piden

Tabla 11:

PRESENTE SUBJUNTIVO

CANTAR

COMER

VIVIR

PONER

OÍR

PEDIR

1 sg

canto

como

vivo

pongo

oigo

pido

2 sg

cantes

comas

vivas

pongas

oigas

pidas

3 sg

cante

coma

viva

ponga

oiga

pida

1 pl

cantemos

comamos

vivamos

pongamos

oigamos

pidamos

2 pl

cantéis

comáis

viváis

pongáis

oigáis

pidáis

3 pl

canten

coman

vivan

pongan

oigan

pidan

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Otras fluctuaciones acentuales no se dan en ningún otro lugar de la conjugación excepto en la conjugación irregular de algunos indefinidos. En estos casos, el acento sigue el patrón de los indefinidos regulares, con el acento en la vocal temática, excepto para la primera y tercera personas del singular, en las cuales el acento retrocede al tema.

Tabla 12:

INDEFINIDO

SABER

TENER

DECIR

VENIR

ESTAR

TRAER

1 sg

supe

tuve

dije

vine

estuve

traje

2 sg

supiste

tuviste

dijiste

viniste

estuviste

trajiste

3 sg

supo

tuvo

dije

vine

estuvo

trajo

1 pl

supimos

tuvimos

dijimos

vinimos

estuvimos

trajiimos

2 pl

supisteis

tuvisteis

dijisteis

vinisteis

estuvisteis

trajisteis

3 pl

supieron

tuvieron

dijeron

vinieron

estuvieron

trajeron

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En contraposición con la morfología flexiva, el acento fluctúa de forma regular dentro de la derivación léxica. En estos casos, el acento se traslada siempre al último morfema derivacional, siempre que este sea tónico. Damos a continuación algunos ejemplos que ilustran la regularidad de estas fluctuaciones.

Tabla 13:

            a. ánimo          b. amigo          c. poder           d. inquirir        e. ley

                animoso          amistad           posible             inquisitivo       legal

                animosidad     amistoso         posibilidad        inquisición      legalizar

                                       amistosidad     potente             imquisitorio     legalización

                                                               potencia            inquisitorial     legítimo

                                                               potenciar                                  legitimizar

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5.6 El acento en la palabra compleja.

Exiten ciertas palabras fonológicas que presentan cierta complejidad, ya que se desvían ligeramente de las propiedades generales de la acentuación, presentando características que les son propias. Vamos a tratar aquí brevemente de algunas de las principales complicaciones en este área.

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5.6.1 Los adverbios en –mente

Este grupo de palabras cuenta con dos acentos dentro de la misma palabra, cuando la regla general de la fonología del español es que cada palabra cuente sólo con un acento. Así, los adverbios en –mente, conservan el acento de la base adjetiva como acento secundario al añadir la terminación –mente, el cual se pronuncia de forma llana y con el acento primario, como por ejemplo rápidamente [ˌra.pi.ða.ˈmen.te], o estúpidamente [es.ˌtu.pi.ða.ˈmen.te]. La misma regla se observa con cualquier tipo de base adjetiva, tanto si es un adjetivo llano, como en el caso de tontamente [ˌton.ta.ˈmen.te], como si es un adjetivo agudo, como en especialmente [es.pe.ˌθi̯al.ˈmen.te]. Es por lo tanto necesario pronunciar estos adverbios siempre con los dos acentos, manteniendo el orden de secundario seguido de primario, y hay que evitar la tentación de suprimir el acento secundario, lo cual en muchos casos hace la palabra en cuestión irreconocible.

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5.6.2 Los nombres propios compuestos

El caso contrario se da en el ámbito de los nombres propios compuestos. En este caso, es un rasgo fundamental del sistema onomástico español el eliminar el acento de todos los nombres del compuesto excepto el acento del último, el cual se conserva intacto. Así Miguel Ángel, o María José se pronuncian con un único acento, en el último nombre del nombre compuesto. Por el contrario, se pronuncian los dos acentos cuando las palabras representan el compuesto de un nombre y un apellido, como en Miguel Valcárcel, o María Bosé.

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5.6.3 Enclisis

Nos referimos como enclisis a la combinación de una palabra léxica y de uno o varios pronombres átonos. Estas combinaciones son un aspecto básico de la morfosintaxis castellana, presente por doquier, y sometidas a estrictas reglas de combinación. Desde un punto de vista fonológico hay que destacar que estos grupos se caracterizan por el hecho de que el acento principal se mantiene siempre en la misma sílaba en la que aparece en el verbo aislado. La estabilidad del acento en estos casos se produce con independencia del tipo o del número de pronombres enclíticos añadidos. El resultado son formas que no se corresponden con una de las reglas básicas de la distribución del acento tratadas con anterioridad, ya que no respetan la limitación del acento dentro de las tres últimas sílabas de la palabra simple o declinada.

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6. La fonología de la frase y del enunciado

De momento, las secciones anteriores sólo han tratado de las propiedades fonológicas de palabra. Sin embargo, el estudio de la fonética y la fonología españolas quedaría incompleto si no estudiara también los fenómenos que encontramos dentro de la frase y el enunciado, los cuales no siempre coinciden con los fenómenos que hemos visto dentro de la palabra aislada. Por otra parte, el análisis de los procesos globales que tienen lugar dentro del marco más amplio del enunciado son aquellos que contribuyen de forma decisiva a crear la imágen de lo que podríamos denominar los hábitos de pronunciación que caracterizan al español de forma general.

La fonología de la frase es por tanto un campo relativamente complejo, pero fundamental, de la fonética. Debido a su complejidad, en estas secciones nos limitaremos a describir aquellos aspectos que consideramos más característicos. La fonología de la frase comprende en un principio todos los procesos que intervienen en la elaboración de un enunciado, o acto del habla. Incluye tanto la entonación en sentido estricto, esto es, la variación tonal dentro del enunciado, como el resto de parámetros fónicos que confieren un carácter unitario al acto de habla, como pueden ser la variación en intensidad, duración, e incluso precisión articulatoria de los sonidos, sílabas, palabras, y grupos fónicos que conforman la cadena del habla. En general nos limitaremos a estudiar los procesos en los que el español muestras diferencias significativas con la lengua noruega.

En este sentido vamos a centrarnos en algunos casos generales y recurrentes. Un aspecto central en este sentido es la resolución de dos vocales pertenecientes a dos palabras diferentes, e.g. palabra#esdrújula. En este sentido, el castellano prefiere la contracción silábica de forma constante, si bien es dificil precisar cuál es el resultado concreto de dicha contracción, la cual podría en principio ser representada de las siguientes formas [pa.ˈla.βraes.ˈðru.xu.la],  [pa.ˈla.βra̯es.ˈðru.xu.la], [pa.ˈla.βrae̯s.ˈðru.xu.la], [pa.ˈla.βras.ˈðru.xu.la], o [pa.ˈla.βres.ˈðru.xu.la]. En este sentido cabe destacar dos hechos significativos. Por un lado, la resolución de dos vocales en contacto difiere en muchos casos de lo que observamos en el interior de la palabra, donde el contacto vocálico se resuelve de forma diferente en función de varios factores, como son la sonoridad de las vocales y el lugar del acento. Por el otro, haremos también mención de las diferencias entre el español y el noruego, ya que esta última lengua prefiere manterer las vocales separadas en dos sílabas diferentes en lugar de incorporarlas en una sóla sílaba, que ya hemos visto es la estrategia preferida por el español. En nuestra opinión, el estudiante que consigue dominar las pronunciaciones propias del español en estos contextos ha dado ya un paso importante en su progreso hacia una mayor fluidez comunicativa.

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6.1 Unión de palabras que terminan y empiezan en vocal

Cuando en la cadena hablada nos encontramos con una combinación de palabras que terminan y empiezan con una vocal, el español opta por la contracción silábica de las mismas, en lugar de separar las dos vocales en contacto mediante la inserción de golpes glotálicos, como es normal en noruego y en la práctica totalidad de las lenguas germánicas, como el inglés o el alemán. También hay que recordar que la pronunciación de dos vocales en contacto que pertenecen a dos palabras diferentes difiere de la pronunciación de las dos mismas vocales en el interior de una palabra. En el primer caso, e.g. coche azul, optamos por reducir la secuencia e.a a una sola sílaba [ea], en lugar de mantener el hiato [e.a], como hacemos en la pronunciación de la misma secuencia en el interior de una palabra, e.g. teatro. En ambos casos, el español difiere de lo que sería la práctica normal en noruego, donde esperaríamos mantener el hiato en ambos casos mediante la inserción de un golpe glotálico [e.Ɂa].

A continuación proporcionamos algunas de las pronunciaciones típicas de secuencias vocálicas en español en distintos contextos, con ejemplos de combinaciones que surgen o bien en secuencias sintácticas o bien en secuencias lexicalizadas dentro de una misma palabra. Préstese especial atención a las diferencias entre secuencias que pertenecen a dos palabras o a una misma palabra, ya que los resultados difieren de forma significativa y notoria.

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6.1.a Combinación de vocal cerrada y vocal abierta

Las combinaciones de vocal cerrada y vocal abierta presentan un amplio abanico de posibilidades, el cual se obserba con claridad en las secuencias en el interior de la palabra. La secuencia de i+a puede pronunciarse de forma diferente en función de dónde se encuentre el acento. Compárese la pronunciación de la secuencia en el interior de palabras como desidia [de.ˈsi.ðɪ̯a], piano [pi.ˈa.no], limpiaba [lim.ˈpɪ̯a.βa], o decidía [de.θi.ˈðí.a]. La misma secuencia i+a entre dos palabras nivela dichas diferencias, produciendo de forma uniforme un diptongo abierto como la solución más natural, indiferente, por ejemplo, a la colocación del acento en las palaras aisladas. Así, la secuencia i+a se pronunciará como [ɪ̯a] en bebí alcohol, bebí agua, si aguantas, si alzas.  

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6.1.b Combinación de vocal abierta y vocal cerrada

Consideraciones similares a la sección anterior son apropiadas para el caso inverso, en el cual la vocal más precede, en lugar de seguir, a la vocal cerrada. Como en el caso anterior, la secuencia a+i puede, y debe, pronunciarse de forma diferente en el interior de la palabra. Compárese la pronunciación de la secuencia en el interior de palabras como país [pa.ˈis], paisaje [paɪ̯.ˈsa.xe], y dais [ˈdaɪ̯s]. Estas diferencias se nivelan cuando la misma secuencia aparece en juntura de palabra. No existen diferencias en el caso de casa india, casa inglesa, mamá india, mamá inglesa, excepto en lo concerniente al carácter tónico o átono de la secuencia.

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6.1.c Combinación de vocales cerradas

En el caso de la combinación de dos vocales cerradas, no hay diferencias entre la pronunciación que se da cuando la secuencia surge de la combinación de palabras y cuando se halla lexicalizada en el interior de la palabra. En general podemos decir que la colocación del acento tampoco influye, ya que ambas vocales tienen la misma sonoridad. Conviene por último señalar que la posibilidad de combinar dos vocales cerradas idénticas sólo surge en la combinación sintáctica, ya que la combinación de dos vocales cerradas idénticas en el interior de la palabra ha sido eliminada del idioma de forma sistemática.

Secuencia sintáctica

Secuencia léxica

Lo vi huyendo [lo.βɪ̯u.ˈjen.do]

Ciudad [θɪ̯u.ˈðað]

Le di uno [le.ˈðɪ̯u.no]

Viuda [ˈbɪ̯u.ða]

Comí higos [ko.ˈmi.γos]

              -----

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6.1.d Combinación de vocales abiertas

Secuencia sintáctica

Secuencia léxica

Coche azul [ko.ce̯a.ˈθul]

Teatral [te.a.ˈtral]

Coche amplio [ko.ˈce̯am.plɪ̯o]

Teatro [te.ˈa.tro]

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6.2 Contacto de consonante y vocal en juntura de palabra

Cuando una palabra que finaliza en consonante y es seguida por una palabra que empieza por vocal, el español opta de forma sistemática por la integración de consonante y vocal dentro de una sola sílaba. Este proceso se conoce como resilabificación. Por ejemplo, frases españolas como el abrigo, soportar insultos, o mártir indio se pronuncian [e.la.ˈβri.γo], [so.por.ˈta.rin.ˈsul.tos], o [ˈmar.ti.ˈrin.dɪ̯o] respectivamente. A diferencia del noruego, o el francés, o las lenguas germánicas en general, donde la solución preferida es mantener la separación silábica, normalmente mediante la inserción de un golpe glotal. Así, pronunciaciones como [el. Ɂa.ˈβri.γo], [so.por.ˈtar. Ɂin.ˈsul.tos], o [ˈmar.tir.ˈɁin.dɪ̯o] se perciben como acento extranjero.

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6.3 Contacto entre dos consonantes en juntura de palabra

En estos casos, las consonantes suelen pronunciarse como pertenecientes a dos sílabas diferentes. En la mayoría de las ocasiones reales, el resultado es una secuencia de consonantes que nunca pueden formar parte de la sílaba en español en el interior de una palabra. Así pared verde [pa.ˈreð.ˈβer.ðe], césped mojado [ˈθes.peð.mo.ˈxa.ðo], papel sucio [pa.ˈpel.ˈsu.θɪ̯o], y muchas otras combinaciones similares, producen grupos consonanticos que se pronuncian en sílabas separadas, ya que ninguna de estas combinaciones, esto es, [ðβ], [ðm], [ls],  pueden formar parte de un inicio silábico complejo,  como en el caso de combinaciones de obstruyente y sonorante, que forman inicios complejos en el interior de la palabra, como en blanco, plano, bronca, premio, drama, trama, clase, glúteo, cromo, grieta, frase, o fleco (cf. §x sobre la sílaba).  

Por último, cabe señalar que la posibilidad de encontrar combinaciones entre una obstruyente y una sonorante es mínima, debido a las propiedades fonotácticas de la palabra en español. Por un lado, hay que recordar que existen pocas palabras que terminen en oclusiva sorda en castellano. Cuando se da el caso, lo normal es elidir la oclusiva final, como ya hemos comentado con anterioridad en los casos de chalet, o carnet. Incluso en el caso de que la oclusiva se pronuncie, la combinación nunca produce inicios silábicos complejos. Sirva de ejemplo la pronunciación de cognac ligero, donde podemos admitir las alternativas [ko.ˈnak.li.ˈxe.ro], o [ko.ˈna.li.ˈxe.ro], pero nunca [ko.ˈna.kli.ˈxe.ro]. Los grupos formados por obstruyente y sonorante son también raros, y cuando se dan, nunca producen un inicio silábico complejo. Así, club limeño se pronuncia [ˈkluβ.li.ˈme.ño], y nunca [ˈklu.βli.ˈme.ño]. Idénticas consideraciones sirven para las combinaciones de fricativa sorda y sonorante, tales como reloj luso, donde las consonantes forman parte de sílabas diferentes [ˈre.lox.ˈlu.so].

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6.4 Contacto entre vocal y consonante en juntura de palabra

No se dan procesos de interés en este contexto.

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7. Ritmo y entonación

El estudio del ritmo y de la entonación pertenecen por derecho al estudio de la fonología de la frase tratada en la sección anterior. Sin embargo hemos decidido tratarlos en una sección aparte debido a su complejidad y a su carácter especial en relación con los aspectos tratados en la sección anterior.

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7.1 Ritmo

Una característica del ritmo español es la marca del tiempo interno de la pronunciación usando la sílaba como unidad de medida. En este aspecto, el español difiere de lenguas como el noruego, donde la unidad de medida son las sílabas tónicas, ya sea dotadas de acento primario o secundario. Hay que reseñar que esta distinción entre lenguas que usan la sílaba o el acento como unidades métricas es una distinción problemática en el ámbito de la fonética instrumental, donde no ha sido confirmada, si bien parece corresponder con ciertas nociones de duración perceptiva.

La validez de la noción de unidad de medida rítmica adquiere cierta solidez en la comparación de la métrica poética de las diversas lenguas. Así no ha de extrañar que si el español es una lengua cuya pronunciación se rige por la medida silábica, toda la tradición métrica española se basa de forma uniforme en el recuento de la las sílabas, y nunca en el recuento de los pies métricos.

A contunuación damos algunos ejemplos de versos característicos de la lírica castellana. Queda como ejercicio para el estudiante la medida de los mismos, así como la práctica de su recitado.

  1. Romance octosílabo (versos de 8 sílabas)
  2. Soneto (versos de 11 sílabas)
  3. Alejandrino y Cuaderna vía (versos de 14 sílabas)
  4. Lira (versos de 5, 7, y 11 sílabas)

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7.2 Entonación

El estudio de la entonación del español es un campo relativamente bien estudiado, al menos en sus líneas generales, y especialmente en lo que concierne a la realización de las muestras oracionales prototípicas. Un aspecto de gran interés en nuestra opinión es el estudio de cómo las propiedades de la entonación española se hallan íntimamente relacionadas con las propiedades tanto de la sintaxis por un lado, como con los valores pragmáticos y comunicativos del enunciado. A continuación hacemos un repaso somero de aquellos puntos que consideramos de mayor interés para el estudiante extranjero dentro de este excitante apartado de la pronunciación española.

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7.2.1 La fragmentación entonativa

Un aspecto importante del estudio de la entonación de cualquier lengua viene dado por la constatación de que las unidades sintácticas no coinciden de forma unívoca con las unidades entonativas. La unidad mayor de la entonación es el grupo fónico, mientras que la unidad sintáctica por excelencia es la oración. En general podemos afirmar que existe una tendencia natural en las lenguas por hacer corresponder dichas unidades, aunque no es menos cierto que esta correspondencia ideal es sacrificada con gran frecuencia debido a la presencia de aspectos funcionales que interfieren con dicho ideal.

La unidad entonativa que se corresponde con la oración sintáctica es el grupo fónico. Así, la distinción sintáctica entre una o dos oraciones, se realiza en la pronunciación mediante el uso de uno o dos grupos fónicos. Marcamos la inflexión tonal descendente, o cadencia, en la última sílaba tónica del grupo fónico mediante una flecha invertida.

()

  1. (No tenemos comida)                   b. (No.) (Tenemos comida)

 

{no tenemos co↓mida}{no↓} {tenemos co↓mida}

Cuando queremos expresar dos oraciones como dos actos enunciativos independientes, las podemos pronunciar como dos grupos fónicos. Sin embargo, es posible también pronunciarlas dentro de un sólo grupo con coherencia entonativa.

()

  1. Llámame. Pero sólo si quieres.                 b. Llámame, pero sólo si quieres.

{ˈ↓ɟa.ma.me} {pe.ro.ˈ↑so.lo.si.ˈ↓kɪ̯e.res}     {ˈ↑ɟa.ma.me.pe.ro.ˈso.lo.si.ˈ↓kɪ̯e.res}

En el segundo caso, el grupo fónico se divide en dos unidades menores, a las que nos referimos como grupos de entonación. El grupo de entonación emplea también la inflexión tonal, pero no la pausa entonativa característica del grupo fónico.

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7.2.2 Los actos de habla

La lengua española hace un uso importante de la entonación a la hora de marcar la fuerza ilocutiva de un determinado enunciado. El estudio de las fuerzas ilocutivas de los enunciados es un campo complejo, con diferentes grados de complejidad. En esta sección nos limitaremos al estudio de los actos de habla básicos, tales como las declaraciones, las preguntas, las órdenes, las ofertas, y las exclamaciones. Y además restringimos nuestra atención a las formas más neutrales de dichos actos, ya que existe un amplio margen de recursos entonativos para modular los matices del sigificado que no podemos tratar aquí como merecen debido a su complejidad.

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7.2.2.1 Declarativas

La muestra típica de las declarativas es un grupo fónico con un núcleo tonal descendente, que marcamos mediante la flecha invertida. Otro rasgo típico del enunciado declarativo neutro es el descenso tonal progresivo de todo el enunciado.

  1. Ayer fuimos a ver una película de sus↓pense
  2. Marisa y Julián recogieron la ropa ten↓dida
  3. A mucha gente no le gustan los ↓toros

Existe una forma enfática del enunciado declarativo que se caracteriza por realizar la inflexión tonal descendente no antes de la sílaba tónica sino durante el transcurso de la misma. Las mismas oraciones del cuadro anterior pueden pronunciarse de forma enfática

  1. Ayer fuimos a ver una película de suspen↓se
  2. Marisa y Julián recogieron la ropa tendi↓da
  3. A mucha gente no le gustan los to↓ros

Los matices comunicativos que se pueden expresar mediante la pronunciación enfática son muy variados. Queremos aqui simplemente llamar la atención sobre un uso típico de la lengua española. Nos referimos al valor correctivo que la entonación enfática puede adquirir.

  1. Ese muchamo es el hermano de Ma↓ría. No↓ de Lui↓sa

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7.2.2.2 Órdenes y prohibiciones

Como hemos comentado anteriormente no existe una relación directa entre la forma oracional y la función comunicativa que asignamos a cualquier enunciado en el habla. Por ejemplo, la transmisón de información puede hacerse de forma directa mediante oraciones declarativas, tales como hoy es navidad. Pero la misma función puede realizarse de forma indirecta mediante el uso de otras formas gramaticales, por ejemplo, mediante el uso de oraciones interrogativas empleadas de forma retórica, como en ¿acaso no es hoy navidad?, donde la intención no es preguntar qué fecha es hoy, o ni siquiera confirmar que hoy es una fecha determinada, sino más bien expresar un contenido informativo inequívoco de forma enfática. De la misma manera, la expresión de órdenes y prohibiciones puede realizarse mediante formas gramaticales específicas de la función yusiva, mediante el empleo de oraciones con verbos en imperativo, el cual es una forma gramatical especializada para cumplir dicha función. Sin embargo, el mismo contenido de órden puede también realizarse de forma indirecta mediante otras construcciones gramaticales, como pueden ser oraciones interrogativas, o declarativas con un verbo modal.

Expresión de órdenes y prohibiciones:

  1. Saca la basura, por favor.
  2. ¿Te importa sacar la basura hoy?
  3. Hoy tienes que sacar la basura

 

  1. No hagas ruido
  2. ¿Quieres dejar de hacer ruido?
  3. Tienes que dejar de hacer ruido.

En cuanto a los aspectos tonales de los enunciados, podemos decir que no existen características especiales para las oraciones que tienen una forma gramatical imperativa, o una intención comunicativa de expresar órdenes y prohibiciones. La entonación de oraciones imperativas se realiza con los dos patrones que describimos en el apartado de las declarativas. Así, podemos expresar una orden con una melodía descendente, de una forma neutra, o mediante una entonación enfática, para resaltar el carácter urgente del mandato.

  1. Saca la ba↓sura
  2. ↑Saca la basu↓ra

Si empleamos oraciones interrogativas con el mismo fin, podemos adoptar entonaciones propias de dichas oraciones, o de las preguntas en general. Pasamos a describir este tipo en la sección siguiente.

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7.2.2.3 Oraciones interrogativas

La entonación interrogativa es un aspecto fundamental de este tipo de oración, ya que en muchos casos el español no conoce otro medio de expresar dicha función si no es mediante la entonación. Mientras que en noruego el valor interrogativo se marca de forma constante mediante la inversión sintáctica del verbo principal y del sujeto, cf. Du har ringt frente a har du ringt? en español la misma diferencia sólo puede realizarse mediante dos tipos entonativos diferentes, que se corresponden con la oposición ortográfica entre el uso del signo interrogativo o su ausencia, cf. has llamado frente ¿has llamado?

En general, la entonación interrogativa castellana se caracteriza por una inflexión ascendente del tono en la última sílaba tónica del grupo fónico, o anticadencia, el cual marcamos mediante una flecha ascendente.

  1. ¿has recogido ya la ↑ropa?
  2. ¿↑llueve?
  3. ¿queda algo de vino en la bo↑tella?

Hay que destacar que existe variación en la realización de las interrogativas en función de los matices que queramos expresar con las mismas. Además hay que destacar que no todos los hablantes de español realizan la entonación interrogativa de la misma forma. Esto fue indicado ya por Navarro Tomás, y ha sido documentado de forma instrumental en numerosos trabajos, como el monográfico de Sosa, y otros muchos. Uno de los ejemplos más claros de variación se da en las hablas canarias y en las regiones del Caribe, donde las oraciones interrogativas no responden al patrón descrito arriba, sino que se realizan más bien con una cadencia descendente pero a su vez suprimiendo la declinación tonal típica de las oraciones declarativas.

Finalmente hay que señalar que las preguntas parciales, esto es, aquellas que preguntan por un elemento de la oración, y no por la veracidad o la falsedad de la proposición, suelen realizarse con una melodía similar a la de las declarativas.

  1. ¿Qué día es ↓hoy?
  2. ¿Cuándo llegan los invi↓tados?
  3. ¿Dónde has guardado las sobras de la co↓mida?

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7.2.2.4 Las invitaciones

La invitación y la oferta en español se codifican de formas diversas. Una de las estrategias más corrientes es el uso de oraciones interrogativas en presente. En estos casos, la entonación suele ser también la propia de las oraciones interrogativas, esto es, la anticadencia. Proporcionamos abajo algunos ejemplos significativos.

  1. ¿Abro la ↑puerta?
  2. ¿Quieres una copa de ↑vino?

Cuando la invitación ofrece una elección entre dos opciones la primera opción suele realizarse con la anticadencia, mientras que la opción complementaria suele realizarse con una cadencia.

  1. ¿Quieres una copa de ↑vino, o prefieres una cer↓veza?

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7.2.2.5 Las exclamaciones

Las oraciones exclamativas suelen realizarse con el patrón de entonación enfático.

  1. Vaya suerte que tie↓nes!
  2. Cómo te trata la vi↓da
  3. Lo guapa que es tu herma↓na!
  4. Qué maravilla de pintu↓ra!

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7.2.3 La conexión textual

Otra función importante de la entonación es la marca del grado de cohesión entre los diferentes grupos fónicos dentro de un enunciado. En este sentido, a la cadencia y a la anticadencia tonal estudiadas en el párrafo anterior, hay que añadir el estudio de la semicadencia, que es la marca principal a la hora de indicar que un grupo fónico determinado no es el final de un enunciado, o de un turno comunicativo.

  1. Al llamarme de la oficina → me preocu↓pé.

A continuación pasamos a ilustrar aquellos contextos sintáctos en los que la función demarcativa de la entonación cobra especial importancia.

Un ejemplo claro se encuentra en la distinción entre adverbios oracionales y adverbios predicativos. Así la distinción que tenemos entre NEI y IKKE en noruego, se manifiesta en castellano exclusivamente por medio de la división tonal.

            a. Nei, han vil leke med deg               b. Han vil ikke leke med deg

            a. No↓ Quiere jugar con↓tigo              b. No quiere jugar con↓tigo

El uso de la división por medio de grupos fónicos sirve también para distinguir entre oraciones de relativo especificativas y explicativas.

            a. Den søte jenten vi traff i går…                   b. Den søte jenten, som vi traff i går…

            a. La dulce muchacha que vimos ayer →…   b. La dulce muchacha→ que vimos ayer →…

Igualmente puede diferenciar entre diferentes escenarios de estilo directo.

            a. Sofía ↓dijo: “Federi↓co”                             b. “Sofí↓a”, dijo Fede↓rico

También puede distinguir entre estilo directo e indirecto

            a. Les pregunté dónde está la Gi↓ralda                       b. Les pregun↓té: ¿Dónde está la Gi↓ralda?

Semejantes diferencias se encuentran en muchos otros contextos, por lo que podemos afirmar que la función demarcativa de la entonación en castellano juega un importante papel a la hora de disambiguar estructuras que de otra forma sería homónimas.

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7.2.4 La partición informativa

Finalmente nos disponemos a concluir el estudio de la entonación con el estudio de la estructura informativa de los enunciados. Para ello conviene distinguir algunas nociones básicas como son tópico y foco informativo, a la vez que las diferentes formas de lograr el contraste informativo mediante la entonación. En este sentido el noruego y el español difieren de forma significativa. A continuación repasaremos los rasgos más relevantes de esta variación, de forma que puedan ser de utilidad para el estudiante.

Desde el punto de vista de la organización informativa vamos a distinguir tres tipos básicos de enunciado. El enunciado nuevo, el enunciado categórico, y el enunciado con foco argumental. El enunciado nuevo expresa una información cuyo contenido es nuevo para el oyente en su práctica totalidad. El enunciado categórico expresa una partición prototípica entre sujeto, que es conocido y presupuesto por los interlocutores, y el predicado, que encierra una información novedosa sobre el sujeto. El enunciado con foco argumental parte de una presuposición que ha de ser complementada con información novedosa relativa a uno sólo de los constituyentes sintácticos de la oración. La forma en la que el noruego y el español realizan estas diferencias entraña distinciones significativas. En general podemos decir que el noruego hace un uso casi exclusivo de la entonación para marcar estas diferencias, mientras que el castellano prefiere mantener una entonación más general para todas, optando por cambiar la colocación de las frases dentro de la oración con el mismo fin.

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7.2.4.1 Enunciado nuevo

En noruego, los enunciados nuevos se caracterizan por la presencia de un único núcleo tonal, el cual aparece siempre en el último elemento del enunciado. El español es similar.

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7.2.4.2 Enunciado categórico

En el enunciado categórico el primer elemento, con valor temático, aparece con carácter prosódico propio, separado del resto del enunciado. Lo normal es lograr esta separación mediante la creación de un grupo de entonación propio, mediante el uso de la semicadencia

  1. La hermana de mi amigo → es muy sim↓pática

Ahora bien, el papel temático del primer constituyente puede ser resaltado mediante la creación de un grupo fónico propio, el cual finaliza con una anticadencia

     a.   La hermana de mi amigo↑ es muy simpá↓tica

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7.2.4.3 Enunciado con foco argumental

Pero donde el noruego y el español más difieren es en la realización del foco argumental estrecho. Mientras el noruego opta por marcar la frase focalizada mediante la creación de un grupo de enunciado propio, el cual puede aparecer perfectamente en el interior de un enunciado, el español opta normalmente por la restructuración sintáctica, de forma que la frase focal aparezca siempre al final de su grupo fónico. De esta forma, podemos concluir a grandes rasgos que noruego y español usan estrategias diferentes para obtener el mismo fin comunicativo, que en estos casos no es otro que el de focalizar una frase dentro de su oración. Noruego opta por usar recursos fonológicos, mientras que el español opta por mantener la estructura entonativa simple a la vez que restructura el orden de las palabras y las frases en el interior de la oración

  1. Vi hadde reknet med at JON skulle være med
  2. Habíamos contado con que estuviera ↓Juan

Un aspecto característico de la lengua española es la expresión de la diferencia entre foco argumental informativo y foco argumental correctivo. En el primer caso la función es resaltar que el resto de la oración es conocido tanto para el hablante como para el oyente. En el segundo caso, con foco correctivo, el hablante implica que el oyente mantiene una creencia equivocada en relación con la infomación proporcionada por el foco argumental. Esta diferencia no se manifiesta claramente en noruego, mientras que en español se marca de forma clara y relativamente sistemática mediante el uso de la cadencia neutra y la cadencia enfática.

  1. Hablé con ↓Juan ayer por la tarde
  2. Hablé con Juan↓ ayer por la tarde, (no con Alber↓to)

Aunque el tratamiento de la realización de estructuras focales marcadas en castellano pertenece antes al campo de la sintaxis que al campo de la entonación, vamos a continuación a proporcionar algunas de las expresiones y construcciones sintácticas castellanas empleadas con este fin.

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8. Taller de dialectos

Será publicado en marzo del 2014.

Podemos recomendar también las páginas "Dialektkart" y "El español de América" del Nettspansk de la Universidad de Bergen.

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9. Sala de ensayos

Practica libremente cualquier sonido o lo que se te ocurra haciendo click aquí.

10. Bibliografía y páginas webs sobre fonética y fonología del español

¿Quieres aprender más sobre la fonética del español? En los últimos años se han publicado varios libros muy buenos sobre este tema. Sin embargo, muchos de ellos requieren de un cierto conocimiento de la fonética acústica (que estudia la señal física del sonido, o sea, estudia las ondas sonoras emitidas por el hablante y percibidas por el interlocutor.)

  • José Ignacio Hualde (2005) The Sounds of Spanish. Cambridge: Cambridge University Press
  • Ana M. Fernández Planas (2005) Así se habla. Nociones fundamentales de fonética general y española. Barcelona: Horsori Editorial.
  • Juana Gil Fernández (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica. Madrid: Arco/libros.
  • Nueva gramática de la lengua española : fonética y fonología / Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española, (2011)

De la misma forma hay bastantes páginas webs que tratan aspectos fonéticos del español. Estas cuatro son particularmente interesantes:

Muchos son los que describen la gran variedad dialectal del español. Hemos aquí un libro particularmente informativo y pedagógico:

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Referencias

  • Blaser, Jutta (2011) Phonetik und Phonologie des Spanischen, Berlin: De Gruyter.
  • Fernández Planas, Ana M.  (2005) Así se habla. Nociones fundamentales de fonética general y española. Barcelona: Horsori Editorial.
  • Gil Fernández, Juana  (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica. Madrid: Arco/libros.
  • Hualde, José Ignacio (2005) The Sounds of Spanish. Cambridge: Cambridge University Press.
  • Laver, John (1994): Principles of Phonetics, Cambridge : Cambridge University Press.

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Av Katrine Utgård y Miguel Vázquez-Larruscaín
Publisert 25. jun. 2012 14:17 - Sist endret 15. apr. 2014 13:04